Recuperamos la piel de tu edificio.

La fachada es lo primero que se ve y lo primero que sufre. Cuando empieza a cuartearse o a manchar, no es solo un problema de aspecto: por ahí se cuela el agua y se escapa el calor. Trabajamos tanto para viviendas unifamiliares como para comunidades de propietarios, con la documentación y los plazos que una comunidad necesita para poder decidir.
Fachada de vivienda unifamiliar con revestimiento de madera y acabado blanco

Qué incluye

Saneado de lo que esté suelto o dañado, reparación de grietas, revoco o monocapa, aislamiento térmico por el exterior (SATE) cuando procede, pintura y remate de cornisas, aleros y bajantes. También impermeabilización de los puntos por donde entra el agua.

Ahorro energético

Aislar la fachada por fuera es lo que más se nota en una vivienda antigua: la casa mantiene mejor la temperatura, se va la sensación de pared fría en invierno y bajan las horas de calefacción y aire. Es una obra que se hace una vez y acompaña al edificio durante décadas.

Ayudas y plazos

Para obras de mejora energética suele haber ayudas públicas en marcha, aunque cambian según la convocatoria y el año. Te decimos cuáles están vigentes cuando pidas el presupuesto y qué documentación hace falta. El calendario se pacta antes de montar el andamio, que en una comunidad es justo lo que todo el mundo quiere saber.

Trabajamos en Las Rozas y en todo el noroeste de Madrid. También hacemos fachadas y rehabilitación en Majadahonda, Torrelodones y Galapagar.

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